Vistas de página en total

sábado, 26 de mayo de 2012

Déficit de agua hacia depósitos subterráneos

Aguas_subterraneas

Aguas subterráneas amenazadas por la urbanización

Equivalen al 30 por ciento del suministro de la Zona Metropolitana de Guadalajara

 
Hay un déficit entre las aguas que entran a los depósitos subterráneos y las que se extraen para consumo de la zona metropolitana de Guadalajara. Hay zonas que deberían estar en condiciones propicias para que el agua pueda filtrarse como el Valle de Tesistán y Toluquilla.
Lo anterior fue explicado por José Arturo Gleason Espíndola, investigador del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño (CUAAD), durante la conferencia Las aguas subterráneas en Guadalajara ¿aprovechamiento o sobreexplotación?, que tuvo lugar en el Museo Regional de Guadalajara, como parte del programa Un lugar para la ciencia que se realiza la UdeG desde hace más de 10 años.
“Gran parte de la Cuenca de El Ahogado es una zona con terrenos planos, casi sin inclinación. La naturaleza así los diseñó para que se encharquen y posteriormente el agua penetre. Desgraciadamente, crece la ciudad para esa zona. Se construyen fraccionamientos”, dijo.
Las aguas subterráneas equivalen a un 30 por ciento del suministro de la ciudad. Es decir abastecen alrededor de los 3 mil litros por segundo. Las construcciones en esas zonas deberían regularse, deberían estar bien planeadas, señaló el también doctor en urbanismo por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
“Cuando uno va a intervenir en una zona así, tiene que saber cuánta agua cae, cuánta agua escurre sin urbanización. El constructor debe hacer una simulación o calcular qué va a pasar al modificar el sitio para prevenir qué hacer con esa agua, pero eso no sucede. Lamentablemente estamos muy atrasados en ese sentido”, agregó Gleason.
Hay capacidad para hacer esos cálculos en México, pero por desgracia los aspectos técnicos y científicos, en el caso del manejo de aguas subterráneas, están rebasados. No interesan ni pesan en las decisiones, vale más el interés de cambiar el uso del suelo para poder construir y tener la ganancia.
“Las autoridades no han hecho nada para que se edifique tomando conciencia de la situación. Se ha reglamentado al respecto, pero por ejemplo, se había determinado que las Villas Panamericanas no se construyeran en la zona donde se ubicaron, porque estaba considerada una zona hidrológica importante. Sin embargo, la licencia de construcción se obtuvo rápidamente, toda la tramitología que lleva meses, por el estudio que tenía que hacerse para el impacto ambiental, se realizó en cuestión de días”, dijo.
El panorama a futuro, si no se permite que el agua filtre y alimente los mantos acuíferos subterráneos no es nada alentador: “Estaremos experimentando fuerte escasez si no se toman medidas”.
Explicó que las aguas subterráneas son las aguas que se infiltran y alojan en el suelo, producto de la lluvia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario